
Gustav Klimt · PD
Friso de Beethoven (lámina 4, pared izquierda): El anhelo de felicidad
Ficha
La historia
Cuando el Estado austriaco compró el friso en 1972 para el Belvedere, llevaba casi 70 años fuera de su muro, entre almacenes y traslados. Los restauradores de la Oficina Federal de Monumentos trabajaron en él cerca de diez años y terminaron en 1985. Al año siguiente volvió a la Secesión. En la parte baja de este panel, que Klimt dejó sin pintar, el mortero conserva todavía una red de grietas finas. Arriba, las figuras flotantes retoman el relato del panel vecino, donde una pareja desnuda y arrodillada, imagen de la humanidad que sufre, suplica ayuda a un caballero de armadura dorada. Según la lectura del Belvedere, las de este tramo recogen esas súplicas y las llevan hacia las fuerzas hostiles de la pared del fondo. La última estira los dos brazos hasta el borde.




