
Gustav Klimt · PD
Friso de Beethoven (lámina 5, muro central): Los poderes hostiles
Ficha
La historia
Al final de la pared izquierda uno se vuelve y encuentra, en el centro del muro del fondo, a Tifeo, el gigante de la mitología griega, que Klimt pintó como un simio enorme de ojos claros y fijos y boca de dientes romos. A un lado están sus hijas, las tres Gorgonas, desnudas y con serpientes enredadas en el pelo negro. Encima, medio ocultas, asoman las caras demacradas que el programa de Klimt llama Enfermedad, Locura y Muerte. Al otro lado aparecen la Lujuria, la Impudicia y la Intemperancia, esta última una mujer corpulenta envuelta de cintura para abajo en una tela estampada. Este tramo fue el del escándalo de 1902. Hubo críticos que hablaron de «pornografía pintada» y de imágenes de locura y de ideas fijas. Según el programa, los anhelos de la humanidad pasan volando por encima de todos ellos, camino de la pared derecha.




