
Busto del cardenal Scipione Borghese (segunda versión)
Ficha
La historia
En 1632 el cardenal Escipión Borghese era ya un hombre de otra época. Su tío, el papa Paulo V, lo había convertido en uno de los hombres más ricos y poderosos de Roma, pero había muerto en 1621, y ahora mandaba en la ciudad la familia Barberini, con Urbano VIII. A Escipión le quedaban su villa, sus colecciones y Bernini, a quien protegía desde que el escultor era un muchacho. Este es el retrato de repuesto, tallado deprisa después de que el primero se agrietara. Cuánta prisa, no se sabe. El hijo de Bernini hablaba de tres días, el biógrafo Filippo Baldinucci de 15. La crítica tampoco se pone de acuerdo. Rudolf Wittkower lo encontraba más rígido que el primero, mientras que el historiador de la escultura Charles Avery lo consideró uno de los mayores retratos de todos los tiempos, en cualquier técnica. Un recibo de la casa Borghese registra un pago de 500 escudos a Bernini en diciembre de 1632. El cardenal lo disfrutó poco. Murió el 2 de octubre de 1633, a los 56 años.





