
Busto de Medusa
Ficha
La historia
En marzo de 1731 el marqués Francesco Bichi, uno de los Conservadores, los magistrados que gobernaban la ciudad desde este palacio, regaló este mármol al Capitolio. La inscripción latina de su base del siglo XVIII explica el obsequio. La imagen de Medusa, dice, se grababa antaño en los escudos romanos para aterrorizar al enemigo, y ahora resplandece en el Capitolio por la gloria de un celebérrimo escultor. No dice su nombre.
El museo atribuye el busto a Gian Lorenzo Bernini y lo fecha entre 1644 y 1648, aunque estudios recientes proponen adelantarlo unos años, a finales de la década de 1630. En Ovidio, Medusa convertía en piedra a quien cruzaba su mirada. El museo lee esta Medusa a través de un poema de Giovan Battista Marino en el que ella se pregunta si la talló un cincel mortal o si, al mirarse en un espejo claro, fue su propia vista la que la volvió así. Bernini la sorprende en ese instante fugaz, cuando comprende la cruel burla y se transforma en mármol ante nuestros ojos. El museo insiste en que se trata de un busto, un verdadero retrato de la más bella y mortífera de las Gorgonas.
Aparece por primera vez en los inventarios del palacio de 1734, en la misma sala donde sigue hoy.




