
Busto de Miguel Ángel Buonarroti
Ficha
La historia
Rostro surcado de arrugas, barba espesa y un pesado manto sobre los hombros. Así retrató a Miguel Ángel su discípulo y amigo Daniele da Volterra, que estuvo a su lado cuando murió en Roma, el 18 de febrero de 1564. Dos días después ya consta un pago para fundir dos cabezas de bronce, encargadas por el sobrino del artista, Lionardo Buonarroti. Un amigo anticuario, Diomede Leoni, pidió pronto una tercera. La primera fundición, en 1565, salió mal y hubo que repetirla. Cuando Daniele murió en abril de 1566, el inventario de su casa recogía tres cabezas de Miguel Ángel en metal. Hoy se conocen nueve bustos parecidos, y sigue sin resolverse cuáles salieron de su taller. La investigación arrancó con la restauración de este ejemplar en 2017, y en 2022 la Accademia reunió los nueve por primera vez, escaneados e impresos en resina a tamaño real.



