
Bruto Capitolino
Ficha
La historia
En julio de 1798 esta cabeza de bronce recorrió París en el desfile triunfal de las obras llevadas desde Italia. Había llegado tras la paz de Tolentino, que Napoleón impuso al papa en 1797, y en la Francia revolucionaria su nombre lo decía todo, porque Bruto era el héroe que había acabado con una monarquía. Volvió a este palacio en 1816.
Ese nombre procede de una moneda. En el año 54 a. C. Marco Junio Bruto, el senador que diez años después participaría en el asesinato de César, acuñó denarios con la efigie de su legendario antepasado Lucio Junio Bruto, el que según la tradición expulsó al último rey de Roma y fue su primer cónsul. Por esas monedas el retrato recibió su nombre en el Renacimiento. El museo considera la identificación una conjetura erudita sin fundamento real. Fecha la cabeza entre los siglos IV y III a. C., como una reelaboración romana de retratos griegos de poetas y filósofos, y los retratos en bronce tan antiguos son rarísimos. Solo la cabeza es antigua, el busto con ropaje se añadió en el Renacimiento, y el cardenal Rodolfo Pio da Carpi la donó a la ciudad en 1564.




