
Rembrandt · PD
Cristo se aparece a María Magdalena, «Noli me tangere»
Ficha
La historia
La escena procede del Evangelio de Juan. María Magdalena, la primera ante el sepulcro vacío la mañana de Pascua, se vuelve y toma al Cristo resucitado por el hortelano antes de reconocerlo. Rembrandt pinta justo esa confusión: su Cristo lleva un sombrero de ala ancha y sostiene una pala, vestido como el jornalero por el que ella lo toma, mientras ella se arrodilla y tiende la mano hacia él y él alza la suya, el noli me tangere, el no me toques, del título. Lo firmó y fechó en 1651, trabajando en Ámsterdam. La luz entra baja por la izquierda y prende en las dos figuras y en el sepulcro, mientras todo lo demás se hunde en la sombra. La superficie está hoy fina y desgastada. En el siglo XVIII el lienzo colgó en la sala de un palacio ducal levantada sobre un canal, y la humedad causó un daño duradero antes de que la pintura llegara a Brunswick.




