
La coronación de espinas
Ficha
La historia
En la Roma de mediados de la década de 1610, los jóvenes pintores llegados de Francia, los Países Bajos y Alemania aprendían la manera de Caravaggio de segunda mano, y el modelo que muchos seguían más de cerca era el lombardo Bartolomeo Manfredi. El pintor y biógrafo alemán Joachim von Sandrart, que trabajó en Roma en la década de 1630, bautizó después ese modo de pintar como la Manfrediana methodus, el método de Manfredi. Valentin de Boulogne pintó este lienzo hacia 1616 o 1617, y había asimilado el método tan a fondo que en su día el cuadro pasó por obra del propio Manfredi. El museo enumera lo que comparten. El fondo oscuro, una luz dirigida con cuidado, el torso de Cristo pintado con un naturalismo directo y los verdugos vestidos con trajes de fantasía. La escena precede a la subida al Gólgota. Los soldados se burlan de Cristo, lo golpean y le hunden en la cabeza la corona de espinas, y él soporta el dolor en silencio entre los empujones. El lienzo mide casi dos metros y medio de ancho, y el museo lo cuenta hoy entre las obras principales de Valentin.




