
La construcción de un gran camino
Ficha
La historia
En la década de 1770 Francia abría caminos reales por todo el reino, y buena parte del trabajo salía de la corvée, las jornadas sin paga que los vecinos de los pueblos debían cada año a la corona. Quien encargó el lienzo fue el abate Terray, interventor general de Hacienda, cuyo departamento se ocupaba de los caminos, y Vernet lo firmó en 1774. El jinete del centro, con los planos en la mano, sería Jean-Rodolphe Perronet, primer ingeniero del servicio real de puentes y caminos, en una de sus visitas de inspección. A su alrededor los obreros cortan la roca, labran y colocan los adoquines y apisonan el firme. Junto al camino se levanta un mojón marcado con la flor de lis que indica en leguas la distancia a París. Terray perdió el cargo ese mismo año, poco después de que Luis XVI subiera al trono, y en 1776 su sucesor Turgot suprimió por un tiempo la prestación de caminos. Vernet expuso el cuadro en el Salón de 1775 junto a su pareja, las cercanías de una feria, que hoy está en Montpellier.




