
Caravaggio, Death of the Virgin, 1603. Wikimedia Commons. · PD
La muerte de la Virgen
Ficha
La historia
A comienzos del siglo XVII, un abogado de la curia romana, Laerzio Cherubini, encargó a Caravaggio una Muerte de la Virgen para su capilla en la iglesia carmelita de Santa Maria della Scala, en el Trastévere. La Contrarreforma quería imágenes que elevaran el alma. Caravaggio pintó a María como un cadáver real: descalza, con los pies hinchados y amoratados, el vientre abultado, tendida entre apóstoles que lloran sin gestos grandiosos. Los carmelitas la rechazaron por indecorosa. Corrió el rumor de que el modelo había sido una prostituta ahogada en el Tíber, aunque nunca se probó y bien pudo ser un infundio de sus enemigos. Entonces intervino Rubens, que estaba en Roma y vio lo que otros no querían ver. Aconsejó al duque de Mantua que comprara el lienzo, y así se salvó. Lo único luminoso en toda la escena es la gran tela roja que cuelga arriba, del mismo rojo que el vestido de la muerta.




