
Didier Descouens · PD
Demócrito
Ficha
La historia
Nápoles, hacia 1630, estaba bajo dominio español, y allí trabajaba José de Ribera, apodado el Españoleto. Para este filósofo no buscó un modelo idealizado: usó a un hombre común, vestido casi como un mendigo, con la ropa gastada y una sonrisa franca. Durante siglos se le llamó Arquímedes, por el compás que sostiene y los papeles con signos geométricos. En 1962 la historiadora Delphine Fitz Darby propuso otro nombre: Demócrito, el filósofo griego conocido como el que ríe. Esa sonrisa, argumentó, encaja mejor con él que con Arquímedes. La obra perteneció al duque de Alcalá, principal cliente de Ribera en esos años, y hoy cuelga en el Museo del Prado.




