
Doble retrato del príncipe Guillermo III (1650-1702) y su tía María, princesa de Orange (1642-1688), de niños
Ficha
La historia
La figura pequeña de la izquierda, vestida de raso rojo y con andadores ribeteados de oro colgando de los hombros, es un niño. El príncipe Guillermo III tenía tres años cuando Honthorst lo pintó en 1653, y lleva flores en el delantal para su tía María, que las va trenzando en una guirnalda. Ella tenía once años, era la hija menor del difunto estatúder Federico Enrique y apenas le llevaba ocho años a su sobrino. El padre del niño, Guillermo II, hermano mayor de María, había muerto ocho días antes de que él naciera.
La abuela de ambos, Amalia de Solms, encargó el retrato para Huis ten Bosch, su palacio en el bosque a las afueras de La Haya. Hoy pertenece al Mauritshuis y cuelga en la Galería Príncipe Guillermo V. A los niños pequeños de su rango se los vestía con faldas durante los primeros años, y por eso Guillermo parece tanto una niña. El vestido de raso azul de María es un traje de fantasía, elegido para que el retrato no pasara de moda.




