
Egon Schiele · PD
Retrato de Eduard Kosmack
Ficha
La historia
En los círculos artísticos de Viena, el editor Eduard Kosmack tenía fama de hipnotizador. Publicaba dos revistas, Der Architekt y Das Interieur, y en 1910 posó para Schiele, que apenas tenía 20 años, seguramente a través del crítico Arthur Roessler, el primer gran valedor del joven pintor. Todo el retrato gira en torno a esa fama. Kosmack está sentado muy erguido en el centro de un lienzo cuadrado, con la frente alta y despejada, unos ojos claros que miran fijamente, los brazos pegados al cuerpo y las manos huesudas entrelazadas entre las rodillas. El fondo claro está casi vacío, y lo único que rompe la simetría es un pequeño girasol oscuro en la parte baja, a un lado. Junto al codo del retratado, el pintor anotó su inicial y el año, S.10. Al año siguiente, Das Interieur reprodujo uno de sus cuadros de girasoles.




