
Paul Gauguin · PD
Entrada al pueblo de Osny
Ficha
La historia
En 1919 la galería parisina Durand-Ruel compró un lote de cuadros a la viuda de Camille Pissarro, que llevaba 16 años muerto. Al revisarlos, los marchantes dieron con un lienzo sin firma que, estaban seguros, no había pintado Pissarro. La próxima vez que la señora Pissarro pasó por París se lo preguntaron, y ella les contó que era de Gauguin, un regalo que le había hecho a su marido cuando estuvo en Pontoise. Gauguin rondaba entonces los 35 años y apenas empezaba, y Pissarro, 18 años mayor, era el amigo que le enseñaba a mirar. En el verano de 1883 fue a verlo a Osny, un pueblo en el borde noroeste de Pontoise, y este camino de entrada al pueblo está pintado como pintaba Pissarro en aquellos años, con pinceladas pequeñas y vivas y un motivo de lo más corriente. El enredo no acabó ahí. Cuando el coleccionista de Boston John Taylor Spaulding compró el cuadro en 1921, la galería le escribió primero que Pissarro se lo había vendido al cantante de ópera y coleccionista Jean-Baptiste Faure. Hasta 1933 no le mandaron la historia que había contado la viuda.




