
Diego Velázquez · PD
El príncipe Baltasar Carlos a caballo
Ficha
La historia
En 1634 Felipe IV estaba amueblando el Salón de Reinos de su nuevo palacio del Buen Retiro, en Madrid, con una serie de retratos ecuestres de la familia reinante. A Velázquez le tocaron los dos más importantes: el propio rey y su heredero. Este niño a caballo es Baltasar Carlos, que entonces tenía cinco o seis años. El cuadro se pintó para colgarlo encima de una puerta, entre los retratos de sus padres, y por eso lo vemos desde abajo, con la panza del poni robusto, el escorzo brusco y ese balconcito por el que el jinete parece salírsenos encima. Al fondo se reconoce la sierra de Guadarrama, con la Maliciosa nevada. El programa entero hablaba de continuidad dinástica, del príncipe que un día reinaría. Baltasar Carlos murió en 1646, a los 16 años, sin llegar nunca al trono.





