
Ferdinand Georg Waldmüller · PD
Fuerza agotada
Ficha
La historia
Es fácil pasar por alto a la mujer. Está tendida sobre las tablas del suelo, casi tragada por la sombra, junto a la cuna de mimbre donde duerme su hijo. Toda la luz de la habitación cae sobre el niño y su almohada blanca, y la madre, que se ha desplomado de puro agotamiento, queda en la penumbra. Waldmüller pintó el cuadro en 1854. El Belvedere lo lee como una denuncia de la situación precaria de las mujeres de su siglo que sacaban adelante solas el día a día y a un hijo, al límite de sus fuerzas y en la pobreza más dura. Según el museo, en ninguna otra obra suya hay un realismo tan descarnado. Sobre la mesa, detrás de la cuna, se ven una cesta y unas jarras, y del borde cuelga un paño blanco. El lienzo tiene también otro título, más duro, La madre muerta.




