
Gustav Klimt · PD
Familia
Ficha
La historia
Una madre joven se ha quedado dormida con sus dos hijos pequeños en brazos. Un montón de mantas oscuras los envuelve a los tres y se funde con la penumbra, de modo que solo brillan las caras. De cerca se ve que están hechas de pinceladas sueltas de amarillo, azul y rosa. Las fotografías infrarrojas revelan el orden del trabajo. Klimt pintó primero los rostros y después cubrió todo lo demás con veladuras oscuras, tapando de paso parte de la cara de la madre. El rectángulo más claro que hay detrás de ella es, probablemente, una ventana. Sus contemporáneos vieron en el grupo a una familia al margen de la sociedad, y es el único cuadro en el que el pintor tomó la pobreza como tema. Lo pintó hacia 1909 y 1910, y en 2012 llegó al Belvedere como legado del coleccionista vienés Peter Parzer.




