
Feudos de la familia Mattei
Ficha
La historia
Desde 1598 el noble romano Asdrubale Mattei levantaba un palacio nuevo en la ciudad, con proyecto del arquitecto Carlo Maderno. En marzo de 1601 encargó a Paul Bril la decoración del salón principal. Quería grandes lienzos sobre las puertas, cada uno con uno de los feudos de la familia, los pueblos y castillos que los Mattei poseían en las colinas entre el Lacio y Umbría. Se conservan cuatro, y este es uno de ellos. Bril pintó a partir de los propios lugares. El museo recuerda que fue a cada uno a tomar dibujos, y su biógrafo Karel van Mander escribió en 1604 que las vistas estaban hechas del natural. De ahí ese horizonte tan alto. El comitente quería ver el territorio entero de una sola vez y, a la vez, cada detalle. Aquí el protagonista es el valle del río Turano. Pastores, pescadores y, más lejos, viajeros a pie y a caballo siguen el curso del agua, y sobre él asoman dos pequeños pueblos. El museo los identifica con Castel di Tora y Monte Antuni, aunque otras fichas dan a esta vista el nombre de otro feudo. El pueblo más alto se aferra a su peñasco sobre el valle, un rasgo que el museo relaciona con el paisaje flamenco.




