
Ernst Ludwig Kirchner · PD
Fränzi ante una silla tallada
Ficha
La historia
Durante casi un siglo, la niña de este cuadro no tuvo apellido. Los pintores del grupo Die Brücke, El Puente, la llamaban Fränzi, y así figura en los títulos de muchas de sus obras. En 1995 el especialista en Kirchner Gerd Presler encontró el apellido Fehrmann anotado en un cuaderno de bocetos del pintor, y gracias a los registros de Dresde se la identificó como Lina Franziska Fehrmann, nacida en 1900 en una familia obrera de esa ciudad. Cuando Kirchner la pintó, en 1910, tenía unos diez años.
Le dio una cara de un verde amarillento ácido, los labios de un rojo intenso y un gran collar de cuentas azules sobre el pecho. Detrás asoma el respaldo negro de una silla recortado en forma de mujer rosa, y según el museo lo más probable es que lo tallara el propio Kirchner. Él contó años después que en el museo etnográfico de Dresde había visto unas vigas talladas de las islas Palaos cuyas figuras tenían exactamente su mismo lenguaje formal.
El barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza compró el cuadro en 1961 al marchante Roman Norbert Ketterer, poco después de adquirir en una subasta de este su primera obra del siglo XX, una acuarela de Emil Nolde.





