
Francisco de Zurbarán · PD
Fray Martín de Vizcaya repartiendo limosna
Ficha
La historia
Zurbarán pintó este lienzo en 1639 para la sacristía del monasterio de Guadalupe, en la sierra de Cáceres, y allí sigue colgado. Es algo poco frecuente. La mayoría de sus grandes series religiosas se dispersaron por los museos hace siglos, pero las ocho telas que hizo para estos monjes entre 1638 y 1647 nunca salieron de la sala para la que se pensaron. El retratado es fray Martín de Vizcaya, hermano lego que atendía la portería del monasterio y repartía pan a los pobres que acudían a ella. Guadalupe era lugar de peregrinación y también de caridad cotidiana, con su hospital y su reparto de comida a los caminantes, y esto es un retrato de ese trabajo diario más que de un milagro. Fíjese en el cesto de panes. Zurbarán le da la misma luz rasante y cuidadosa que reserva a los santos, y un montón de pan corriente se vuelve lo más luminoso del cuadro.




