
Bodegón de frutas
Ficha
La historia
Hacia 1645, las sobrias mesas de desayuno que habían dado fama al bodegón de Haarlem iban dejando paso a algo más maduro y colorido, y aquí vemos a van Schooten, ya al final de una larga carrera, volcado en la fruta. Tenía unos 60 años, cosa de una década antes de ser enterrado en la ciudad en 1656. Donde sus obras tempranas disponían pan y queso en pardos y grises, un bodegón de fruta le permitía los colores más plenos que los compradores holandeses querían ahora en sus paredes, dispuestos sobre una repisa lisa y con una luz que deja leer cada piel y cada brillo. Durante unos 40 años había seguido cada giro de la moda de estos cuadros de mesa en lugar de encabezarla, y esta tabla tardía lo muestra aún al día, pintando para una República ya próspera y a pocos años de poner fin a su larga guerra con España.


