
Valentin Serov · PD
Niña con melocotones
Ficha
La historia
Serov tenía solo 22 años cuando pintó este retrato en 1887, en la finca de Abrámtsevo, cerca de Moscú, que el mecenas Savva Mámontov había convertido en refugio de artistas. La niña sentada a la mesa es Vera, hija de Mámontov, de 12 años, con un melocotón en las manos y otros tres sobre el mantel blanco. La luz entra a raudales por la ventana del fondo e inunda toda la habitación, algo entonces nuevo en la pintura rusa, más acostumbrada al retrato oscuro de estudio. Serov dijo que había buscado esa frescura, la sensación de un instante luminoso y vivo. Le llevó, sin embargo, más de un mes de sesiones, y la pequeña Vera tuvo que posar día tras día. Hoy es una de las obras más queridas de la Galería Tretiakov de Moscú.


