
Cabeza de Washington
Ficha
La historia
En el otoño de 1795, a mitad de su segundo mandato, George Washington aceptó posar en Filadelfia para un muchacho de 17 años, Rembrandt Peale, hijo del pintor Charles Willson Peale. El padre lo acompañó para que las sesiones fueran bien y, de paso, retrató también al presidente. En las sesiones siguientes se sumaron su hermano James y otros dos hijos. El pintor Gilbert Stuart, que pasó por allí, le habría dicho a Martha Washington que a su marido lo estaban pelando por todos lados, un juego de palabras con el apellido Peale y el verbo inglés que significa pelar. El lienzo del padre está hoy en la New-York Historical Society. De sus siete retratos de Washington del natural, es el único en traje civil. En todos los demás lleva uniforme. Entre 1795 y 1798 pintó al menos ocho réplicas, y esta cabeza, sobre una tabla de solo 19 centímetros de alto, fue un regalo para la señora de John Callahan, de Annapolis, en Maryland, una familia en cuya casa Peale se alojaba a menudo. Pasó por tres generaciones de sus descendientes y luego la compró Charles Sumner, el senador de Massachusetts conocido sobre todo por su lucha contra la esclavitud. Al morir en 1874, Sumner dejó 94 cuadros al joven Museum of Fine Arts. Muchos se vendieron para pagar vaciados de yeso para el nuevo edificio de Copley Square, y este Washington fue de los que se quedaron.

