
Jean-Auguste-Dominique Ingres · PD
Enrique IV recibiendo al embajador de España
Ficha
La historia
Ingres pintó esta escena en 1817, apenas dos años después de la caída de Napoleón y del regreso de los Borbones al trono de Francia. Para halagar a la dinastía restaurada, eligió a su fundador, Enrique IV, en un momento nada solemne: el embajador de España es introducido y encuentra al rey a cuatro patas, haciendo de caballo para sus hijos, mientras María de Médici observa sentada en el centro. Cuenta la anécdota que Enrique preguntó al diplomático si él también era padre, y al oír que sí, siguió con el juego. Es una pintura de estilo trovador, esos cuadritos íntimos de anécdotas históricas que estaban de moda bajo la Restauración.




