
Jean-Baptiste Camille Corot · CC-BY-SA-4.0
Villa italiana tras los pinos
Ficha
La historia
Hacia 1860 Corot llevaba unos 17 años sin ver Italia. Había ido de joven en la década de 1820 y regresado dos veces más, llenando cuadernos de estudios rápidos de la luz romana, los pinos y la piedra caldeada por el sol. Esta villa tras su pantalla de pinos se pintó lejos de todo aquello, en su estudio francés, de memoria y a partir de viejos apuntes en vez de ante el motivo. Los altos pinos de copa ancha y aplanada son inconfundiblemente italianos, y la luz conserva la sequedad diáfana del sur, aunque todo aparece suavizado, medio recordado. Obras como esta alimentaron esa vena que Corot llamaba sus souvenirs, paisajes que registran menos un lugar que la sensación que dejó. Las pequeñas figuras junto a la villa apenas son toques de pincel, puestos ahí para dar escala a los pinos.




