
Júpiter entrando en la cámara de Dánae
Ficha
La historia
Este pequeño cobre pasó casi toda su historia conocida con el nombre equivocado. En 1724 figuraba sin autor en la colección parisina de Felipe de Orleans, regente de Francia durante la niñez de Luis XV. Poco después ya se atribuía a Rottenhammer, un pintor alemán de pequeñas escenas mitológicas sobre cobre, y con ese nombre se grabó para un álbum de estampas de la galería del Palais-Royal. La colección se vendió en Londres en 1793. En el siglo XX una etiqueta de un marchante francés lo daba a Frans Floris, y en abril de 1979 salió a subasta en París como atribuido a Platzer, un austriaco del siglo XVIII. Allí lo compró el Louvre, ejerciendo su derecho de tanteo, ya como obra de Joachim Wtewael pintada hacia 1595-1605.
La historia es la de Dánae, a quien su padre, el rey de Argos, encerró porque un oráculo le había anunciado que moriría a manos del hijo de ella. Júpiter llegó hasta ella convertido en lluvia de oro, y aquí lo anuncia su águila. A la izquierda la vieja nodriza suelta su labor, asustada, y la devanadera, el huso y la rueca quedan en el suelo.


