
El kan Asparuh y su séquito marchan hacia el Danubio
Ficha
La historia
Cuando Pávlovich pintó este cuadro en 1868, no existía un Estado búlgaro, solo una provincia otomana, y aún faltaban diez años para la liberación. Para gentes que nunca habían visto su propio pasado en un lienzo, se remontó más de mil años atrás, al momento en que los búlgaros bajaron por primera vez hacia el sur. El kan Asparuh, a quien se atribuye la fundación del primer Estado búlgaro en 681, cabalga al frente de su pueblo. Es una migración, una columna de jinetes y familias en marcha. Los conduce hacia el Danubio, el río que se convertiría en el límite norte del país que llegarían a construir.


