
El ayudante de cocina
Ficha
La historia
Un muchacho friega un caldero de cobre. La luz le alcanza la cara y las manos, y el resto del cuarto se hunde en un marrón oscuro. Ese modo de pintar llegó a Francia desde España. En 1838 se abrió en el Louvre la Galería Española de Luis Felipe, y toda una generación de pintores franceses estudió allí a Ribera y a Zurbarán, esas figuras sacadas de la penumbra por un único foco de luz. Ribot trabajaba de noche, con lámpara, y para sus escenas de cocina posaba casi siempre gente de su propia casa. El lienzo es alto y estrecho, 94 centímetros por 54. Llegó a Ámsterdam antes que el museo que lo expone: en noviembre de 1937 estuvo en la galería Frans Buffa & Zonen, en una muestra de pinturas y estampas de Ribot.

