
Gustave Courbet · PD
Paisaje con acantilados rocosos y una cascada
Ficha
La historia
En 1872 el jurado del Salón de París rechazó las obras que Courbet presentó. Había salido de prisión en marzo, después de cumplir seis meses por su participación en el derribo de la columna Vendôme durante la Comuna. Pasó el verano en Ornans, el pueblo del Jura donde nació, pintando las paredes calizas y el agua que brota de ellas. Este lienzo viene de esos meses. La roca está trabajada con espátula, puesta en planos anchos más que dibujada, que era su manera habitual de resolver un terreno áspero. Al año siguiente el Estado le exigió pagar la reconstrucción de la columna y cruzó la frontera suiza. El cuadro llegó al Rijksmuseum en 1900, donado por la baronesa van Lynden-van Pallandt, de La Haya.




