Paisaje con la vocación de San Pedro
Ficha
La historia
A Philippe de Champaigne se le recuerda sobre todo por retratos severos y silenciosos, los rostros de los jansenistas de Port-Royal, una comunidad católica rigurosa cerca de París a la que estuvo unido. Por eso un paisaje amplio como este sorprende. Muestra el momento del Evangelio en que Cristo llama a los pescadores Pedro y Andrés a dejar sus barcas y seguirlo, a orillas del mar de Galilea. Champaigne sitúa las pequeñas figuras en una vasta extensión de agua, barcas y cielo. Para él el relato sagrado y la naturaleza serena y ordenada van juntos, obra de un pintor que pasó su vida entre gente que quería una fe sin ostentación. Hoy se encuentra en los Uffizi.




