
Rembrandt, Landscape with the Good Samaritan, 1638. Wikimedia Commons. · PD
Paisaje con el buen samaritano
Ficha
La historia
En 1638 Rembrandt era el retratista de moda en Ámsterdam y vivía de pintar rostros. El paisaje era en su obra una rareza: apenas se conservan unos seis óleos suyos de este tipo. Y este ni siquiera retrata un lugar real, sino una tormenta imaginada. El cielo cargado se abre de golpe, un rayo de luz cae sobre el terreno agreste y las nubes oscuras siguen pesando sobre casi todo. La escena que da nombre al cuadro, el samaritano que auxilia al hombre asaltado, queda reducida a unas figuras minúsculas entre la espesura. Es una de las tres pinturas de Rembrandt en colecciones polacas. Tras la Segunda Guerra Mundial, el historiador del arte Karol Estreicher siguió su rastro y consiguió devolverla a Cracovia, donde hoy se guarda en el Museo Czartoryski.




