
Paisaje con el templo de la Sibila
Ficha
La historia
El templo circular de la Sibila, en Tívoli, al este de Roma, se alza sobre las cascadas del río Aniene y atraía a los pintores del norte de Europa que viajaban por Italia. Bril lo sitúa arriba a la izquierda de esta lámina de cobre diminuta, de solo 11 por 17 centímetros, que firmó y fechó en 1595 en el borde inferior. Reproduce el edificio con fidelidad, pero, como señala el museo, lo envuelve en un escenario fantástico de sabor nórdico. Hay laderas escarpadas y oscuras, un salto de agua bajo el templo y una luna llena que asoma entre las nubes. Abajo, un caminante y un jinete, seguidos de tres perros, se dirigen hacia un puente de piedra. El cobre se pintó como pareja de un paisaje con embarcadero del mismo tamaño, y hoy ambos se guardan en los almacenes del museo.




