
Pierre-Auguste Renoir · PD
Gran bañista
Ficha
La historia
En el otoño de 1904 el Salón de Otoño de París dedicó a Renoir una sala entera, con unas 35 telas, y los pintores jóvenes que un año después escandalizarían en ese mismo salón con sus colores puros lo miraron de pronto como a un clásico vivo. Tenía 63 años y la artritis lo había empujado al sur, a pasar los inviernos en Cagnes, cerca de Niza. Esta bañista es del año siguiente, un desnudo solo, sin anécdota ni relato, del tipo que repitió hasta el final de su vida, con la carne levantada en capas finas y rojos y naranjas que suben desde debajo de la piel. En 1907 compró en Cagnes la finca de Les Collettes, un olivar con una casa vieja, y allí pasó los doce últimos años.




