
Eugène Delacroix · PD
La Libertad guiando al pueblo
Ficha
La historia
En julio de 1830 París se levantó contra Carlos X. El rey había disuelto la cámara por decreto y quería amordazar a la prensa, y durante tres días, el 27, el 28 y el 29, conocidos como las Tres Jornadas Gloriosas, la ciudad se llenó de barricadas hasta derribarlo. Delacroix no combatió, pero pintó el cuadro ese mismo año, aún con los hechos recientes. En el centro avanza una mujer con el pecho descubierto que enarbola la bandera tricolor y lleva un gorro frigio, el mismo de la Revolución de 1789. No es una persona real, sino la Libertad hecha carne, pisando los adoquines y los caídos. A su alrededor no hay héroes de salón: hay un burgués con sombrero de copa y fusil, un obrero, un chiquillo con dos pistolas. Al fondo, entre el humo, se distinguen apenas las torres de Notre-Dame. El nuevo rey, Luis Felipe, compró la obra pero la mantuvo casi siempre oculta, porque su imagen del pueblo en armas resultaba demasiado inflamable. Hoy cuelga en el Louvre.




