
Eugène Delacroix · PD
La matanza de Quíos
Ficha
La historia
En 1822, durante la guerra de independencia griega, las tropas otomanas arrasaron la isla de Quíos. Miles de habitantes fueron asesinados y muchos más vendidos como esclavos. La noticia recorrió Europa y encendió a poetas y pintores a favor de la causa griega. Delacroix, con 26 años, dejó fuera la batalla y pintó lo que viene después. En primer término, sobre un suelo árido, reunió a los supervivientes, heridos, agotados, a la espera de la muerte o del cautiverio. A la derecha, un jinete otomano arrastra a una mujer atada a su caballo. Cuando tenía el cuadro casi terminado, Delacroix vio en ese mismo Salón de 1824 'El carro de heno' de Constable, y su propia obra le pareció triste y sin luz. Retocó entonces el fondo con pequeñas pinceladas de color vibrante para abrir y aclarar el cielo. Toda la escena es de cuerpos rendidos bajo una luz ancha, sin un solo héroe ni gesto de triunfo. Al fondo, más allá de los cautivos, el humo de las aldeas incendiadas sigue subiendo hacia ese cielo recién repintado.




