
Gustave Courbet · PD
Marea baja en Trouville
Ficha
La historia
El horizonte está casi en el borde inferior del cuadro. El mar es una franja gris y estrecha con unas pocas velas diminutas, y todo lo demás es cielo. Courbet lo pintó en Trouville, el balneario de moda en la costa de Normandía, donde pasó unos tres meses a partir de finales del verano de 1865. El casino le había cedido, según escribió él mismo, un apartamento magnífico frente al mar. Allí hizo retratos para los veraneantes y pintó una y otra vez la playa. Según su propia cuenta, reunió 25 paisajes de mar y 25 cielos de otoño, cada uno más extraordinario y libre que el anterior. La Walker Art Gallery de Liverpool, que conserva la tela, señala el rosa salmón de la línea del horizonte como la nota clave, y a partir de él rosas, azules y grises más suaves hacia las nubes. El museo la compró en 1961 con ayuda del National Art Collections Fund, una fundación británica de arte, y de una colecta entre empresas de la zona.




