
Virgen con el Niño y san Juanito
Ficha
La historia
El primer documento que describe con seguridad esta tabla es de 1817. Ese año el pintor Vincenzo Camuccini, al inventariar en Roma los cuadros vinculados al mayorazgo de los Barberini, anotó una Virgen con el Niño en tabla, sin terminar, de Micherino. Así llamaban en Siena a Beccafumi, casi siempre escrito Mecherino. Inventarios Barberini más antiguos mencionan una tablita de la Virgen amamantando al Niño, dada en 1671 a Leonardo da Vinci y en 1686 a Bernardino Luini, seguidor milanés de Leonardo, y una estudiosa llegó a proponer que se trataba de este cuadro. El museo lo duda, porque aquella tabla no tenía al pequeño san Juan y sus medidas eran otras. Aun así, la conjetura dice algo de su aspecto. La Virgen descubre el pecho ante un Niño robusto e inquieto que se vuelve hacia nosotros, y detrás asoma san Juanito, medio perdido en una luz turbia y lívida. La familia conservó la tabla hasta que el Estado italiano la compró en 1959.




