
Gleb Simonov · PD
Madonna di Crevole
Ficha
La historia
Antes de que Duccio pintara su gran Maestá para el altar mayor de la catedral de Siena, en torno a 1308, existía esta pequeña Virgen con el Niño, hoy la obra más temprana que se conserva de su mano. Se pintó hacia 1283 para una iglesia de campo en las colinas al sur de Siena, y tomó el nombre del pueblo de Crevole, donde estuvo mucho tiempo. El fondo dorado y la mirada solemne todavía siguen la tradición bizantina, pero algo nuevo asoma: el Niño alza la mano hacia el velo de la madre con un gesto tierno, casi humano. En los ángulos superiores, dos ángeles se asoman al marco. No lleva firma ni documento alguno, y aun así los estudiosos la atribuyen sin discrepancias al joven Duccio.



