
Duccio di Buoninsegna · PD
Virgen con el Niño y seis ángeles
Ficha
La historia
Durante siglos, esta pequeña tabla estuvo colgada sobre la puerta de la sacristía del convento de San Domenico, en Perugia, sin que casi nadie reparara en quién la había pintado. Se retiró de allí en 1863, y solo en 1911 el estudioso Curt Weigelt la reconoció como obra de Duccio di Buoninsegna, el gran maestro sienés, hacia el año 1300. La Virgen sostiene al Niño sobre un fondo de oro, rodeada de seis ángeles, según la tradición bizantina que Duccio heredó. Lo que él añade es una ternura nueva, un rostro más humano, un gesto más suave. La restauración reveló además que no era una tabla independiente, sino la parte central de un políptico hoy perdido, del que este fragmento es lo único que sobrevive.




