
Rembrandt · PD
Hombre con traje oriental
Ficha
La historia
Hacia 1633 Rembrandt rondaba los 27 años y acababa de instalarse en Ámsterdam, un puerto rebosante de dinero y mercancías. Los barcos de la Compañía de las Indias Orientales descargaban seda, especias y perlas, y con ellas llegó una afición por lo exótico que un pintor joven podía vender. Esta cabeza no retrata a nadie concreto. Es un tronie, el estudio de un personaje disfrazado, un modelo anónimo tocado con un turbante y una túnica ribeteada de piel que Rembrandt guardaba en su taller. Pintado sobre una sola tabla de roble, le servía para lucir lo que su clientela buscaba, el brillo de la luz sobre el hilo de oro y la piel, el peso de la tela, un rostro medio sumido en sombra. En los primeros años 1630 pintó varias de estas cabezas con turbante, y los coleccionistas las compraban con la misma facilidad que un retrato de encargo.




