
Gustave Courbet · PD
Marina
Ficha
La historia
En el otoño de 1865, Courbet estaba en Trouville, en la costa de Normandía, adonde los parisinos empezaban a llegar en tren para bañarse y dejarse ver. Él les dio la espalda. Según su propia cuenta, pintó allí unas 25 marinas aquella temporada, cada una, decía, más libre que la anterior, y esta es una de ellas. No hay barcas ni bañistas ni relato alguno. Solo la arena mojada que deja la marea baja, una franja de mar que se oscurece hacia el horizonte y un cielo amplio donde unas nubes espesas contienen la luz última de la tarde. Buena parte la aplicó con espátula, arrastrando la pasta tan densa que los críticos lo acusaron de pintar con paleta de albañil. Esta orilla normanda, desnuda y sin gente, es la misma costa que una generación más joven haría suya pocos años después.




