
Jusepe de Ribera · PD
El martirio de san Andrés
Ficha
La historia
Ribera era español, pero pintó esto en Nápoles, ciudad entonces bajo la corona de España, en 1628. Allí había calado la manera de Caravaggio: luz cruda saliendo de la oscuridad y cuerpos observados sin adorno. El apóstol Andrés aparece como un anciano real, de carnes gastadas, mientras unos verdugos lo atan al madero en el que ha de morir. No hay gloria ni cielos abiertos, solo el esfuerzo físico de la cuerda y los rostros curtidos de la gente que ejecuta la sentencia. A Ribera en Italia lo llamaban Lo Spagnoletto, el españolito, y fue de los que hicieron del dolor pura piel y hueso. El cuadro está en Budapest desde 1871.




