
La matanza de los inocentes
Ficha
La historia
Ya en 1525 esta pequeña tabla pertenecía al cardenal Ippolito d'Este, de la familia que gobernaba Ferrara, y más tarde pasó por manos de otro cardenal Este antes de llegar a los Medici. El asunto es atroz: la orden del rey Herodes de matar a todos los niños varones de Belén con la esperanza de alcanzar entre ellos al Cristo recién nacido. En apenas 60 centímetros de madera, Mazzolino aprieta a soldados y madres unos contra otros con tal fuerza que la vista casi no los separa. Ese enredo de cuerpos tensos procede de los sarcófagos romanos y de los frescos vaticanos de Rafael, conocidos en el norte gracias a los grabados que circulaban entre las cortes. Detrás de la violencia reposa el mismo gusto culto, en los frisos finamente tallados y en las armaduras a la antigua, obra de un hombre que amaba el arte clásico. La atribución nunca ha quedado firme. Suele darse a Mazzolino, aunque algunos estudiosos, sorprendidos por lo mucho que se aparta de sus otras escenas bíblicas, la vinculan más bien al taller del ferrarés Battista Dossi. Los soldados de Herodes visten la reluciente armadura de gala del propio siglo de Mazzolino, en lugar del equipo del mundo antiguo al que pertenece la historia.




