
Édouard Manet · PD
Monje en oración
Ficha
La historia
Un monje arrodillado, con los brazos muy abiertos y los ojos cerrados, y una calavera en el suelo delante de él. Manet lo pintó hacia 1865, y el Museum of Fine Arts remite a Francisco de Zurbarán, el pintor español del siglo XVII de monjes y santos en celdas desnudas, para explicar la paleta reducida, el fondo vacío y la luz dura. La pincelada rápida y ancha de la cara y el hábito es puro Manet.
Guardó el lienzo unos 17 años. En enero de 1882, un año antes de morir, se lo vendió por 6.000 francos a su amigo Marcel Bernstein, padre del dramaturgo Henri Bernstein. Bernstein lo prestó en 1884 a la exposición en memoria de Manet celebrada en la École des Beaux-Arts. Algún tiempo después el pintor Jacques-Émile Blanche se lo quedó a cambio de un pequeño paisaje de Charles-François Daubigny, el pintor de Barbizon. Blanche lo conservó hasta 1935, cuando pasó a una galería de Nueva York que lo vendió a Boston por 51.000 dólares.




