
Sailko · CC-BY-3.0
Monje leyendo
Ficha
La historia
Entre los cuadros que Corot presentó en el Salón de 1840 había una Huida a Egipto, un joven cabrero tocando la flauta y este monje, firmado y fechado ese año abajo a la derecha. Todos colocan una figura en el centro de un paisaje, y la jerarquía académica de la época aún situaba un tema con personajes por encima de una simple vista. Aquí la figura manda. Un monje barbudo y calvo, con hábito pardo ceñido por un cordón, está de pie en un camino polvoriento, leyendo un libro abierto. Detrás se abre una llanura seca y soleada, con árboles bajos, un hombre que descansa a la sombra de otro más grande y un edificio claro en el horizonte. Más tarde el lienzo pasó por la galería parisina del marchante Charles Sedelmeyer, cuyo sello de lacre todavía conserva.




