
Moisés y la corona del faraón
Ficha
La historia
Según el Éxodo, Moisés era torpe de palabra, y los relatos medievales explicaban por qué. De niño, en la corte del faraón, tiró al suelo la corona, y los consejeros lo tomaron como señal de que aquel pequeño acabaría con Egipto. Lo sometieron a una prueba con un plato de oro y un brasero de carbones encendidos, y el niño agarró una brasa y se la llevó a la boca. Jan Steen pintó hacia 1670 el final de la historia. La corona yace sobre la alfombra, las monedas se salen de una bolsa, un paje sostiene el brasero y Moisés, llorando, se refugia en brazos de la hija del faraón. El rey se hunde en el trono, con la cabeza apoyada en la mano. Steen tomó esa postura de un grabado del maestro Lucas van Leyden, en el que el rey Saúl espera así, a punto de arrojar su lanza contra David.




