
Pelike con jóvenes
Ficha
La historia
En la Atenas del tirano Hipias, hacia el 515 a. C., había un nombre que los pintores de vasos no se cansaban de escribir. «Leagro es hermoso» aparece en decenas de piezas, y en esta pelike se lee dos veces, junto a un joven que lleva un caballo de las riendas. Viste el sombrero de ala ancha de los viajeros, una capa corta y botas, y sobre él vuela un pájaro.
Leagro existió de verdad. Era hijo de un tal Glaucón, una generación después fue uno de los generales de la ciudad, y en el 465 a. C. murió en Tracia, en el norte de Grecia, al frente de los atenienses que luchaban por las minas de oro de la región. Un pintor más joven, Smikros, llegó a representar en un enfriador de vino que hoy está en el Museo Getty un banquete en el que un hombre llamado Eufronio corteja a un joven llamado Leagro.
El museo atribuye esta pelike a Eufronio, y los especialistas la cuentan entre sus obras tempranas. La otra cara muestra una escena más dura, un hombre sentado que castiga con una sandalia a un joven desnudo. La pieza llegó al museo por un decomiso y procede, según se dice, de los alrededores de Viterbo, al norte de Roma.