
Francisco de Zurbarán · PD
Pentecostés
Ficha
La historia
En el centro, sentada entre los apóstoles, la Virgen levanta los ojos hacia la paloma del Espíritu Santo, que aparece arriba en un rompimiento de gloria. Sobre cada cabeza arde una pequeña lengua de fuego, y los apóstoles se arrodillan o rezan a su alrededor. Zurbarán pintó esta Pentecostés para los hombres de negocios de la Carrera de Indias. Hacia 1630, el Consulado de Cargadores a Indias de Sevilla, gremio y tribunal de los mercaderes que comerciaban con América, se reformó y quiso un lienzo que presidiera la sala de sus juntas. Delante de él, los comerciantes debían pedir la misma inspiración que recibieron los apóstoles antes de tomar sus decisiones. En 1717 el Consulado se trasladó a Cádiz junto con el comercio americano, y el cuadro acabó presidiendo también su sala gaditana. En el siglo XIX pasó a los fondos del museo de la ciudad, donde sigue hoy.




