
Artemisia Gentileschi · PD
Retrato de un gonfaloniero
Ficha
La historia
En 1622 Artemisia Gentileschi llevaba ya varios años abriéndose paso como pintora en un oficio de hombres; había entrado en la Academia del Dibujo de Florencia y trabajaba por encargo entre Roma y el norte de Italia. Aquí hace algo poco habitual en ella: un retrato masculino de cuerpo entero. El hombre viste armadura, apoya una mano en el pomo de la espada y la otra sobre una mesa de terciopelo rojo. Detrás cuelga un estandarte pontificio, señal de su cargo de gonfaloniero, el que portaba la bandera en las ceremonias de la ciudad. La insignia del peto lo vincula a una orden jurada en defensa del papado. Es el único retrato de hombre que se le conoce con seguridad.




