
Retrato de una dama
Ficha
La historia
De la retratada no se conoce el nombre. El catálogo del Estado italiano encabeza la ficha con Largillière y ayudantes, y advierte que un colaborador ejecutó buena parte del lienzo. Así funcionaba el taller parisino hacia 1730. El pintor pasaba de los 70 años, tenía encargos constantes de magistrados, comerciantes y sus esposas, y repetía un esquema de eficacia probada. La fecha, hacia 1729 o 1730, viene de comparar el cuadro con retratos firmados de esos años.
La pintura francesa es rara en Brera, museo formado sobre todo con obras sacadas de iglesias italianas tras las supresiones napoleónicas. Este retrato llegó por compra. Lo adquirió en Londres, en 1911, el director Ettore Modigliani, y se expuso enseguida. Hoy el lienzo, de 82 por 65 centímetros, no está en sala.




